Maloja

Maloja se encuentra en el extremo occidental del lago de Sils y une dos paisajes fascinantes: la zona lacustre de la Alta Engadina y la grisona Val Bregaglia. Aquí se aprecian, sobre todo, el ambiente distendido, el espíritu de famosos pintores y el embutido tradicional. Por encima del poblado corona su símbolo, la torre de Belvedere del s. XIX, desde donde se tiene una vista espectacular de toda la localidad.